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Las esclavas ocultas por los plásticos de los invernaderos

13 de abril de 2011

FUENTE: www.periodismohumano.com

AUTORA: Patricia Simón

Una investigación de Women´s Link Worldwide revela la precaria situación en la que viven miles de mujeres inmigrantes en Almería.
La prostitución y la trata, lo que espera a muchas de ellas al final de un viaje en el que la mayoría han sufrido abusos y, en muchos casos, violencia sexual.

“Beauty tiene 23 años  y es cristiana-pentecostal. Fue al colegio, donde completó los estudios de secundaria. Tiene un hermano y tres hermanas. Ella es la única de toda su familia que está en Europa. No tiene dinero para enviar a su familia. Emigró por motivos económicos y dice que lo hizo ella sola3. Le hicieron la mutilación genital femenina cuando tenía tres o cuatro meses de edad. Dejó Nigeria en junio de 2005 y en diciembre de ese mismo año llegó a Marruecos: “Antes las mujeres tardaban más tiempo en llegar a Marruecos, ahora en una semana o en un mes han hecho todo el recorrido”.

Conoció a su “marido” en Marruecos y tuvo con él un hijo que ahora tiene tres años y vive con ella. Cuando se habla de la maternidad y los abortos todas las mujeres de la sala conocen el Cytotec4 y se ríen cuando lo nombramos, aunque no quieren hablar de ese tema. Llegó a Tarifa en zodiac. Estuvo en un recurso de Cruz Roja en Algeciras pero ella no quería quedarse allí. Les dijo que tenía una amiga en Almería, le dieron el dinero para el billete de autobús y así fue como llegó a Almería con su hijo, donde vive desde entonces”.

 

Éste es sólo uno de los casos que recoge el informe “Los derechos de las mujeres migrantes. Almería: la historia que nadie cuenta”, realizado por la organización Women´s Link Worldwide (WLW), con la participación de nuestra colaboradora Helena Maleno quien, junto a otra investigadora se ha trasladado a Almería en varias ocasiones para investigar in situ la situación de estas mujeres. Y es que, pese a que Almería ya es conocida como uno de los polos con más presencia de población migrante, por la insaciable necesidad de mano de obra barata y vulnerable para los invernaderos -a los que un artículo de The Guardian calificó recientemente como “los cultivadores de las ensaladas son los esclavos de hoy en día”-, hasta ahora la situación de las miles de mujeres inmigrantes se ha mantenido invisibilizada para las instituciones y para la sociedad. Las razones que apunta este informe: hasta 1996 la administración no recogió datos de inmigración por sexo, y a la situación administrativa irregular de muchas de ellas, hay que añadir el carácter informal de algunos de los sectores en los que están presentes, como el servicio doméstico o la prostitución.Según datos del padrón, en España hemos pasado del 2,3% de población extranjera en el año 2000 al 12% en 2009. En el caso específico de Almería, la población migrante masculina ha aumentado 14 veces y la femenina es 8 veces más que a principios de este siglo.Todas estas mujeres tienen en común haber sufrido abusos durante el viaje pero también en el lugar de destino. La mayoría de ellas proceden de Europa del Este, Latinoamérica y el África subsahariana, pero son éstas últimas las que han sufrido con especial virulencia abusos y violencia sexual durante el viaje por parte de sus compañeros de viaje, miembros de las fuerzas de seguridad marroquíes, argelinas o españolas, miembros de las redes de trata o delincuentes comunes.De hecho, este informe nace de las cruentas cifras que revelaron uno anterior en este sentido,“Los derechos de las mujeres migrantes: una realidad invisible”, realizado por la misma organización WLW en 2006. Esta investigación suponía la primera vez que se documentaba y visibilizaba la vulneracion sistemática de los derechos humanos que sufren estas mujeres y que habían sido ignorados hasta el momento. Cifras que impactaron en aquel momento pero que era sobradamente conocidas por las personas que trabajaban o tenían contacto con las inmigrantes: el 63% de las mujeres entrevistadas en Marruecos había sufido violencia y el 17% reconocían haber sufrido al menos una violación; el 35% había abortado por lo menos una vez y el 51% había sido víctima de la mutilación genital femenina. Pero también detectaron un alto número de mujeres que habían sido esclavizadas por las redes de tratas de personas, en su lugar de origen o durante el viaje. Este nuevo documento profundiza en este asunto en la provincia de Almería porque fue uno de los lugares donde más presencia de trata se detectó.El informe empieza preguntándose por qué es posible una situación de especial vulneración de los derechos de los inmigrantes en Almería, donde suelen vivir en antiguos cortijos abandonados, en condiciones indignas para el ser humano, sin acceso a luz ni agua corriente y apartados de los servicios públicos y los espacios de socialización. Una de las repuestas es que el rápido auge económico promovido por los invernaderos provocó que muchos almerienses emigraran de la serranía a la costa, comprara tierras y empleara a la familia, especialmente a las mujeres, durante extenuantes jornadas en condiciones infrahumanas. Y añade:

Esta forma de organizar el trabajo facilitó y normalizó la posterior explotación de la población migrante que llegó para trabajar en la
agricultura almeriense. En este contexto, los trabajadoresmigrantes han sido la base que ha posibilitado el rápido enriquecimiento de la población autóctona propietaria de las tierras, ya que su precaria situación y su incipiente dificultad para organizarse permitían rebajar constantemente el salario recibido por el jornal, constituyéndose en mano de obra barata y siendo frecuentemente víctimas de explotación laboral.

Este informe nace para arrojar luz en una de las situaciones más desconocidas aún en España, la de las víctimas de las tratas. De hecho, el documento relata cómo una de las “manifestaciones más llamativas del rapidísimo crecimiento económico almeriense es la proliferación de clubes y locales de alterne donde ejercen la prositución miles de mujeres de diversas nacionalidades y con diferentes situaciones administrativas”.  A estos clubes, a los asentamientos de chabolas y casas abandonadas cercanos a los invernaderos, a los pisos, y a las mismas carreteras donde estas mujeres ejercen la prostitución se han trasladado las investigadoras sociales. Primero, acompañando a los trabajadores de Médicos del Mundo que suelen realizarles pruebas de salud así como entrega de anticonceptivos. En posteriores visitas, ellas solas para realizar entrevistas personales a cinco mujeres que han sido o siguen siendo víctimas de trata.Resulta llamativo que pese a que intentaron contactar con los Servicios Sociales y de Salud de la Diputación y del Ayuntamiento de Almeríano obtuvieran respuesta por su parte. Tampoco quisieron encontrarse con esta organización ningun de los representantes delTurno de Oficio de Extranjería del Ilustre Colegio de Abogados de Almería. El informe subraya que las ONG que trabajan con estas mujeres están supliendo las obligaciones de las instituciones públicas y a las que las migrantes no acuden por desconocimiento de sus derechos, por incompatibilidad de los horarios laborales, por estar alejadas de los núcleos urbanos o por, al ser víctimas de trata, no poder salir de los sitios donde son prostituidas. Esta ONG sí les están atendiendo porque se trasladan a los apartados lugares donde se encuentran. Sobrecoge cuando, leemos cómo la investigadora se percata de que en todos los clubes visitados, y así lo relata, las ventanas tienen rejas.

Hemos detectado que muchas de ellas se encuentran dentro de alguna red de trata que las explota sexualmente o lo han estado en el pasado. Esto supone que han salido de sus países de origen sin saber que iban a tener que dedicarse a ejercer la prostitución en España o, en caso de saberlo, desconocían las condiciones de explotación a las que se verían sometidas, incluyendo la violencia, coacción y amenazas a sus familias. Para otras mujeres, que tampoco tienen permiso de residencia y trabajo en España, supone en muchas ocasiones la única salida viable.

El informe analiza la situación de estas mujeres agrupándolas por la región de origen, puesto que es un valor determinante en las condiciones de su viaje y de su situación en España.Mujeres de África subsahariana (principalmente de Nigeria, Ghana, Guinea Ecuatorial, Mali, Liberia, Senegal y Guinea Bissau): Sus condiciones de vida son, por lo general, muy precarias ya que comparten pequeñas estancias entre muchas personas, con deficientes condiciones higiénicas y escaso acceso a servicios de salud. Algunas de ellas han pasado un tiempo en Almería y después se han ido a otros países europeos o a otras ciudades de España. Este alto índice de movilidad indica, entre otras cosas, que muchas de estas mujeres llegan a España a través de redes de trata, que las captan en el propio país de origen y les “facilitan” el dinero para el viaje así como, en ocasiones, las vías de entrada o los documentos necesarios. Estas mujeres llegan con unas deudas muy altas que deben pagar prostituyéndose y que las atan a la red o grupo de personas que las explotanSu principal necesidad es la regularización de su situación administrativa, así como, en el caso de las mujeres que parieron durante su proceso migratorio,  la validación de los certificados de nacimientos de sus hijos que, en muchos casos, se encuentran en un limbo jurídico.
Mujeres marroquíes: Si bien es cierto que ha habido un descenso en la llegada de mujeres marroquíes, que solían venir para el trabajo en el campo hace algunos años, también se ha detectado un aumento del número que ejercen la prostitución tras la crisis “por falta de alternativa laboral”. La situación de este colectivo, en cualquier caso es más estable que el de las subsaharianas, puesto que llevan más tiempo y por tanto mayoritariamente tienen su situación regularizada.Su principal demanda es la integración, especialmente a través del aprendizaje del idioma español.Mujeres de Europa del Este (Rusia, Ucrania, Lituania y, principalmente, Rumanía): Durante los primeros años de esta década fue espectacular y una “revolución social”, según lo define el informe, la llegada de mujeres rusas a Almería, hasta el punto que en 2004 eran 400 los matrimonios mixtos registrados. Pero a partir de entonces ha descendido el número de esta nacionalidad en favor de las rumanas. Muchas de ellas ejercen la prostitución y se tiene constancia una alta tasa de víctimas de trata, que operan desde su país de origen, y que, se sospecha, esclaviza también a bastantes menores.Su principal demanda es recuperar a sus hijos que, en muchos casos, se encuentran bajo custodia de las Comunidades Autónomas.Mujeres latinoamericanas (Colombia, Brasil, Ecuador y Bolivia mayoritariamente): Se ha registrado un importante descenso en el número de estas mujeres que ejercen la prostitución para trabajar en labores de servicio doméstico.En periodismohumano publicaremos algunos de los perfiles de estas mujeres migrantes así como de los diversos lugares (clubes, pisos, carreteras…) en los que se está dando esta realidad desconocida. Éste es el caso de un asentamiento en Tierras de Almería.Se trata de un campo de chabolas de plástico donde viven personas de origen marroquí. Hay familias enteras, con hijos e hijas de diferentes edades, así como mujeres y hombres solos. El asentamiento se encuentra dentro de una zona de invernaderos y abarca una extensión bastante grande. La mayoría de la gente que se encuentra aquí venía de la recogida de la fresa de Huelva y se trasladaron a Almería a intentar buscarse la vida en los invernaderos almerienses. No obstante, desde el año pasado, como consecuencia de la crisis económica, mucha gente oriunda de Almería ha tenido que volver al trabajo en los invernaderos, desplazando a la población migrante de ese mercado laboral y dejándoles en situación de extrema vulnerabilidad, puesto que se ven sin recursos económicos, sin trabajo y sin un lugar digno donde vivir.De las doce mujeres, seis vinieron como parte del contingente de personas trabajadoras extranjeras7 para la recogida de la fresa en Huelva, cinco con visados para reagrupación familiar y la restante llegó en patera en el año 1992 siendo menor de edad. Seis mujeres tienen hijos en Marruecos.
Las mujeres que han llegado como contingente para trabajar en Huelva, que se denominan a si mismas “las chicas de la fresa”, deciden una vez en España no volver a su país de origen. En ese momento sus compañeros sentimentales las obligan a entrar en el mercado de la prostitución. Las mujeres adquieren una deuda con ellos, y con esa deuda pagan el mantenimiento y la protección que les puede ofrecer esa pareja. Algunas de ellas
afirman que necesitas un “novio” para sobrevivir en el asentamiento. Según nos cuentan, todas las “las chicas de la fresa” son trasladadas a distintos lugares de España cuando acaba la recogida, algunas con falsas promesas de trabajo, y terminan ejerciendo la prostitución.
Una de las mujeres entrevistadas denuncia haber recibido malos tratos y que el novio la ha echado de la chabola. Aun así indica que un “novio” es necesario para comer y trabajar.Las condiciones de vida en el asentamiento son difíciles, ya que carece de agua potable, luz eléctrica, tiendas en las que conseguir productos de primera necesidad, de centro de salud, escuela y transporte público. La zona urbana más cercana está lejos como para ir andando.Perfil de las mujeres
Se atiende a doce mujeres. Se las asiste de tres en tres porque no quieren pasar solas. Algunas llevan más de un año en España pero hablan muy poco castellano. Todas son mujeres musulmanas procedentes de Marruecos. Tienen mucha vergüenza de hablar de relaciones sexuales, conocen escasamente los métodos anticonceptivos y dicen que su uso lo decide el hombre y no ellas.

 

“Ahora no te mata el desierto, te mata el cartel por no pagar”

31 de marzo de 2011

FUENTE: www.periodismohumano.com

AUTORA: Cristina F. Pereda

La periodista Claudia Núñez es una de las más prestigiosas en los medios hispanos estadounidenses

La situación en la frontera ha cambiado la forma de trabajar de muchos profesionales, afectados directamente por la violencia

Núñez cuenta que los flujos migratorios no son los de antes: “Ahora también emigran por la violencia.

 

Frontera entre México y California – Foto: Bisayan Lady, Flickr

Cuando los medios norteamericanos hablan de inmigración, de violencia, de inseguridad en la frontera, se refieren a miles de ciudadanos -con documentos y sin ellos- que viven atrapados en esa situación. Entre unos y otros hay un puñado de periodistas, muchos de ellos inmigrantes, que han visto cambiar el rostro de la frontera con una perspectiva privilegiada.

Entre ellos está Claudia Núñez, una de las periodistas hispanas de más prestigio en el país. Sus reportajes para el diario La Opinión de Los Ángeles le han valido numerosos premios y son una ventana abierta a la auténtica realidad de la frontera. Testimonios de víctimas de la esclavitud moderna, el fracaso de la lucha de George Bush contra la explotación sexual y una operación del FBI para eliminar una red de trata de personas. Esta misma semana, la periodista investiga el supuesto fraude de los policías de la aduana en la frontera entre México y Estados Unidos, que han sido acusados de dejar pasar a traficantes.

“Es verdad que ha aumentado el nivel de violencia, pero no es cierto el argumento empleado por los políticos, que han relacionado violencia con inmigración”, nos cuenta Núñez. “Lo han manipulado, es un tema de drogas, de consumo, de adicción, de armas y de seguridad. Las víctimas han entrado en un círculo vicioso por culpa de las autoridades, que quiere controlar cómo se representa todo”.

Y entre las víctimas, también hay periodistas. Aunque Núñez dice sentirse mal porque, dentro de lo que cabe, es una privilegiada al poder contar la historia desde este lado de la frontera: “Los compañeros en México viven una situación mucho peor. “Después de todos estos años, nunca hemos visto nada a este nivel”. Núñez se refiere a tener que cambiar noticias, retirar parte de la información, dejar de llevar fotos de familiares en la cartera o quitarse el anillo de casada al ir a cubrir determinadas historias. “Ahora ya da igual si vas a cubrir una historia sobre campos agrícolas, te siguen igual. Tienen todo controlado”.

Periodismo entre miedo y silencio

Más de diez años de experiencia como reportera, y en una de las zonas del país que más han cambiado en una década, han convertido a Núñez en testigo de los problemas que afectan al suroeste de Estados Unidos. Aunque cubre toda clase de noticias, sus reportajes de investigación han desvelado en muchas ocasiones historias que escapan -o a las que llegan tarde- los medios de comunicación nacionales.

“Siempre me han llamado la atención los temas sociales, humanos, el tráfico de drogas y de personas, la violencia, la fuga de cerebros, todo lo que rodea a este cambio tan drástico y que ha sucedido en tan poco tiempo“. Núñez habla del aumento de la violencia. Y sobre todo el miedo que lo ha impregnado todo: “Hay tanto miedo, tanta intimidación que muchas cosas se quedan sin denunciar. El miedo ha silenciado muchas víctimas, muchos golpes, muchos secuestros”.

Y ha cambiado el trabajo de los periodistas. La situación actual en la frontera no sólo ha obligado a Núñez, como a tantos otros periodistas locales, a cambiar algunos hábitos y  trabajar de otra manera con sus fuentes. Antes sentían, al verla como reportera hispana, que tenían una conexión con ella. Compartían información que no darían a otros periodistas norteamericanos. Ahora tienen miedo de hablar y hasta que le vean como reportera. “Acabo de hacer un reportaje en Laredo y me quedé con una familia que pidió que nunca me identificara como reportera. Tienen miedo”, comenta.

También le impide conseguir el otro lado de la historia. “Aunque intentamos alejarnos de los estereotipos, cada vez cuesta más tener todas las fuentes”, afirma. Las autoridades, agencias gubernamentales y organizaciones locales cada vez dan menos información cuando ven que se trata de reporteros hispanos.

Periodistas e inmigrantes

A pesar de sus años como reportera, de revelar redes de tráfico de personas y sacar a la luz la esclavitud del siglo XXI, Núñez todavía habla de todos estos cambios con cierta sorpresa. Como si no creyera hasta dónde ha llegado a sufrir la comunidad de la frontera. Cuando habla de inmigración, el tono es distinto. Como tantos compañeros de profesión y como sus fuentes, es inmigrante. Estudió en México y llegó a Estados Unidos como corresponsal en 1998. Después llegaría la oportunidad que nunca se atrevía a soñar, trabajar para La Opinión -el diario grandede la costa oeste-.

La portada del diario La Opinión el pasado día 21 de marzo con un artículo de Claudia Núñez sobre el supuesto fraude en el control de la frontera

Y entre tanto, una familia de migrantes, los recuerdos de familiares que marchaban a Estados Unidos, celebraciones por los que regresaban y una abuela que veía a todos ir y venir.

“Cuando oímos hablar de la reforma, para algunos se trata sólo de un discurso político pero para reporteros como nosotros que estamos cerca de las familias, vemos que no. Son historias de esperanza,sueños rotos y vuelta a empezar. Son madres que quieren un futuro para sus hijos, que tienen miedo a salir a la calle, a pasar cerca de la policía, obsesionadas con no llamar la atención”, comenta.

Núñez está convencida de que cualquier reforma de inmigración será diseñada, únicamente, para aquellos que ya están en el país y no cambiará nada para los nuevos flujos migratorios. El presidente Barack Obama prometió durante la campaña electoral que realizaría una reforma durante sus primeros 12 meses de mandato. No lo cumplió. La reforma sanitaria se torció, exigió más negociaciones y concesiones de las esperadas y la inmigración se cayó de la lista. Los intentos posteriores, como una ley para procesar la nacionalidad de jóvenes estudiantes y con la condición de que accedieran a la universidad o al ejército, no han salido adelante por la oposición de los republicanos.

Los intentos para cumplir con “la promesa” han sido, además, muy tímidos y han abierto paso a esfuerzos más radicales como la polémica ley SB1070 de Arizona, que otorga a las fuerzas de seguridad la competencia para comprobar los documentos de cualquier persona “sospechosa de ser ilegal”. Hasta entonces, sólo podían hacerlo los agentes de inmigración y una vez que la persona hubiera cometido un delito, no antes.

El gobierno de Obama ha llevado la ley de Arizona a los tribunales, pero no ha impedido que se estudie aprobar copias en otros estados del país ni que se intente retirar el derecho a la ciudadanía de los niños descendientes de inmigrantes indocumentados que nazcan en Estados Unidos.  Dos años y demasiadas polémicas después, los inmigrantes indocumentados siguen en la misma situación, pero con más miedo.

Lo que sí ha cambiado es el contexto de los que emigran ahora. ”No estamos hablando de las oleadas de inmigrantes de hace cinco años, cuando cruzaban la frontera pensando en un trabajo. Ahora tienen otras razones, y una de ellas es la violencia“, afirma Núñez. ”Ahora no te mata el desierto ni el río, te mata el cartel por no pagar”.

Dentro de Estados Unidos, muchos de los que sobrevivieron al río ya no esperan a la reforma. Cuando llegaron las primeras noticias de inmigrantes que volvían a México, muchos las leyeron con escepticismo. Eran historias de la crisis, de la falta de oportunidades, del colapso económico que ahogó y ahoga a muchas familias hispanas. Hoy es una tendencia confirmada que muchos, como Núñez, nunca imaginaron.

“Lo estoy contando ahora como si contase una noticia inverosímil, pero ahí está, hay inmigrantes en los consulados pidiendo la doble nacionalidad de sus hijos -que son norteamericanos- para poder regresar a su país, las escuelas se quedan sin niños porque sus padres los han llevado a México…”, comenta con una sonrisa. “Una historia que jamás pensé ver en este país”.

 

Tercera Edición de Puntos Calientes

20 de marzo de 2011

Frances Fukuyama preconizaba a comienzo de los años 90 “El Fin de la Historia”. Un momento económico, (porque no nos engañemos, la economía mueve el mundo) que significaba la llegada al sistema definitivo, al culmen de la evolución en lo que a ideología y praxis económica se refiere. Sin embargo, muchos ponen esto en duda.

La tercera edición de puntos calientes ya está aquí. El equipo de Elkartasun Aukera ha querido traer de esta forma cuatro nuevas realidades conflictivas del planeta a las que llamamos Puntos Calientes. Un punto caliente es cualquier sitio en La Tierra donde se viva una situación de injusticia, un malestar, una discrepancia política, social o económica, una vulneración de los Derechos Humanos…

Seguro que si cada uno de nosotros toma un papel y un lápiz, podrían ocurrírsele una gran cantidad de posibles puntos calientes, de hecho, es posible que alguno de ellos coincida con alguno de los ocho puntos calientes presentados en las dos ediciones anteriores: El MST en Brasil, el conflicto del Congo, Palestina, El Tibet, Irlanda, Colombia…

Sin embargo, este año, queremos traer un nuevo tipo de Punto Caliente. En esta edición no hemos querido centrarnos en conflictos propiamente dichos, sino en propuestas de alternativa al Sistema.

Como decíamos en la primera presentación de Puntos Calientes, Vivimos en un Mundo cada vez más pequeño y cada vez más complejo,regido por una economía globalizada, abanderada por un sistema Capitalista cada vez más agresivo, a pesar de sus evidentes debilidades. Un sistema que roza todos los ámbitos de nuestras vidas, la educación, la necesidad de consumo, el modo de vida…

Por eso, durante las dos últimas semanas de Marzo y las dos primeras de Abril, queremos ofreceros cada miércoles a las 19:30 en el Auditorium del colegio Escolapios una de estas optimistas propuestas que se convertirán en una posible alternativa a un sistema movido por el Capital y no por la necesidad, por los números de DNI y no por los nombres y apellidos, por lo que tenemos y no por lo que somos.

Preparaos, porque este año, los Puntos Calientes, vienen más calientes que nunca.

Puntos Calientes III, Alternativas al Sistema

Miércoles 23 de Marzo –> Una escuela de futuro, La Prospe (Escuela social del barrio madrileño de la Prosperidad)

Miércoles 30 de Marzo –> Una propuesta ante la Crisis, el Decrecimiento.

Miércoles 6 de Abril –> La Anticumbre de Cancún, la otra cara de las cumbres supranacionales.

Miércoles 13 de Abril –> Ecoaldea Lakabe, una aldea diferente.

Las protestas se extienden por Oriente Medio y Norte de África

31 de enero de 2011

FUENTE: Periodismo Humano

AUTORA: Leila Nachawati

Small Girl on Army Track, She Was Chanting: Freedom..Freedom

 

Fuente de la Imagen: Ramy Raoof. Soldados sostienen a una niña en la plaza de Tahrir, Cairo. 30 enero 2011

En sólo unos días se han desencadenado en Oriente Medio y Norte de África revueltas históricas que han hecho caer el Gobierno de Ben Ali en Túnez, amenazan el de Mubarak en Egipto y se extienden por la región. Fueron los tunecinos quienes prendieron la mecha con las protestas en Sidi Bouz, pero la posible caída de Mubarak tiene unas implicaciones geoestratégicas que hacen que el cambio no tenga marcha atrás. Los ciudadanos de la región han perdido el miedo a salir a la calle.

Ya desde antes de la revolución tunecina, Argelia vive sus propias protestas. La subida del precio de los productos de primera necesidad, que se duplicaron a finales de 2010, provocó revueltas que dejaron cinco muertos y más de 800 heridos. Fue el desencadenante de una insatisfacción que tiene motivos similares a los del resto de países de la zona: desempleo, desigualdades económicas, corrupción y represión contra la libertad de expresión bajo el régimen de Bouteflika, que mantiene el estado de excepción en el país desde hace 20 años. Las protestas se han avivado desde la revolución tunecina y unas 10.000 personas reclamaron ayer en Bejaia un cambio de gobierno.

Los estudiantes lideran estos días en Sudán las protestas contra el régimen de Omar al-Bashir, que llegó al poder tras un golpe de estado en 1989. Bashir es responsable, según La Haya, de la muerte de más de 300.000 personas en la región de Darfur, que sufrió una guerra civil que ha dejado más de 2 millones de desplazados.  En este vídeo, compartido por el usuario Simsit en Twitter, pueden verse imágenes de las manifestaciones de hoy en la capital.

Decenas de miles de personas se han manifestado hoy también en Sanaa, la capital de Yemen, en protesta contra el régimen de Ali Abdullah Saleh, que lleva en el poder más de 30 años. Aunque su mandato actual termina dentro de dos años, ya ha iniciado el proceso de reforma que le permita permanecer otros 10, y no es secreto que su hijo se perfila como sucesor. En este vídeo de Al-Jazeera puede verse la jornada de protestas pacíficas:

Son algunos ejemplos de la manifestaciones ciudadanas que piden un cambio y que se extienden por toda la región. La mayoría de gobiernos ha reaccionado ofreciendo pequeñas mejoras, como rebajas en el precio de los alimentos y en los impuestos. Incluso en el Golfo han tomado la iniciativa de aumentar las prestaciones sociales, aunque la situación económica en estos países es muy distinta a la del resto de la región, por si hubiera ciudadanos descontentos que pudiesen imitar las protestas tunecinas y egipcias.

Aunque la situación económica y la falta de expectativas han sido desencadenantes de las protestas, no son el único factor. Pequeños parches económicos puestos a destiempo no acallarán las voces de quienes han perdido el miedo a reclamar públicamente sus derechos.

En la red social Twitter ya hay etiquetas para cada país, anunciando y convocando concentraciones y manifestaciones: En Sudán ya se han producido las protestas que se anunciaban para hoy (#Jan30). El 3 de febrero se anuncia como el día de  Yemen (#Feb3), y se habla incluso de Bahrein (#Feb14). Seguimos pendientes de unos días decisivos para la región y para el mundo, que se replantea sobre la marcha sus alianzas.

Chile sigue sin contar con los indígenas

13 de enero de 2011

FUENTE: www.periodismohumano.com

AUTORA: Daniela Estrada

“El desafío para este año es evitar que los tribunales sean los que intervengan, como último recurso, para tratar de solucionar los reclamos tanto de las comunidades indígenas como de los dueños de los predios afectados” por las ocupaciones declara Jorge Contesse, director del Centro de Derechos Humanos de la privada Universidad Diego Portales. “Tiene que ser la autoridad política la que tome cartas en el asunto”, sostuvo el abogado.

En este país austral con 17 millones de habitantes, son nueve los pueblos indígenas que han sido reconocidos por el Estado, siendo el más numeroso el mapuche, con más de un millón de integrantes. La justicia militar recibió el 6 de este mes una denuncia por violencia policial innecesaria presentada por integrantes del pueblo indígena Rapa Nui, que entre septiembre y diciembre fueron violentamente desalojados por efectivos de carabineros (policía uniformada) de terrenos que reivindican como propios en la Isla de Pascua. Justamente por este motivo, 29 clanes rapanui solicitaron el 9 de septiembre a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Washington, que adopte medidas cautelares en su favor, petición que se encuentra en estudio.

“Todo esto se da en el marco de un conflicto donde los rapanui reivindican tierras, autogobierno, autodeterminación y control migratorio”, nos cuenta Camila Labra, abogada del no gubernamental Observatorio Ciudadano, que apoya la demanda ante la Comisión, que es parte del sistema de la Organización de los Estados Americanos.

La Isla de Pascua, reconocido destino turístico ubicado a unos 3.500 kilómetros de la costa chilena en el océano Pacífico, fue anexada al país en 1888. Sus habitantes, de origen polinesio, amenazan con independizarse de Chile si sus demandas no son atendidas. “Cuanto mayor sea la negativa al diálogo por parte de la autoridad, más radicalizadas se van tornando las demandas. A mayor participación y consulta a los pueblos indígenas, menor conflictividad social. Eso es lo que la autoridad debe comprender y ejecutar”, planteó Contesse.

Asimismo, se informó que el gobierno chileno tiene plazo hasta comienzos de febrero para responder a la Comisión sobre el cumplimiento de las recomendaciones formuladas por ese organismo en otros casos de violaciones a los derechos humanos contra comuneros mapuches condenados por ley antiterrorista en 2003, entre ellos Pascual Pichún y Aniceto Norín.

La estrategia de llevar a la justicia ha permitido algunos pocos triunfos para los mapuches.

La Corte Suprema acogió el 4 de este mes un recurso presentado por el Observatorio Ciudadano a favor de una comunidad mapuche de la sureña ciudad de Lanco, región de los Ríos, que no fue consultada respecto de la construcción de un vertedero cerca de sus hogares, como establece el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre pueblos indígenas y tribales, en vigor desde 2009.

Por otra parte, la Fundación Anide y la Red de Organizaciones No Gubernamentales de Infancia y Juventud de Chile están preparando el informe que presentarán en la audiencia temática que les concedió la Comisión durante su próximo periodo de sesiones en marzo en su sede de Washington.

En la ocasión, relevarán el “patrón sistemático” de violencia policial contra comunidades mapuches, que afecta de manera importante a los niños, niñas y adolescentes de esa etnia, dijo Andrea Iglesis, psicóloga de la no gubernamental Anide. Ellos “han sido víctimas de lesiones por balines, intoxicaciones por gases lacrimógenos, hostigamientos en sus escuelas y testigos de amenazas de violencia”, aseguró.

Ambas instituciones lanzaron una campaña ciudadana el 10 de diciembre para denunciar las vulneraciones de derechos a las que están sometidos tres jóvenes indígenas mapuches procesados por ley antiterrorista cuando eran menores de edad. Ellos se encuentran en prisión preventiva en el Centro de Internación Provisoria de Chol-Chol, sureña región de la Araucanía, del gubernamental Servicio Nacional de Menores (Sename). Las organizaciones piden que los jóvenes sean liberados tomando en cuenta que el 8 de octubre se publicó una reforma a la ley antiterrorista que determina que esa severa normativa no puede aplicarse a adolescentes. El 19 de este mes se realizará una visita masiva de organizaciones de derechos humanos a la cárcel donde están alojados preventivamente los jóvenes “para constatar en conjunto en qué situación se encuentran y cuáles son las garantías que están primando en este caso”, indicó Iglesis.

“La judicialización y criminalización de personas, comunidades y organizaciones que defienden sus derechos está siendo considerada cada vez más como la estrategia que los sectores en el poder se han propuesto institucionalizar”, explica Milka Castro, directora del Programa de Estudios de Antropología Jurídica e Interculturalidad de la Facultad de Derecho de la estatal Universidad de Chile.

Con ello se busca “acallar las demandas que, siendo legítimas, no son compatibles con el modelo productivo, extractivo y exportador del Estado, y lo más inquietante es que no es una política aislada, sino se viene produciendo en todo el continente“, acotó.

En una columna publicada a comienzos de este mes en el diario La Tercera, el asesor presidencial Sebastián Donoso sostuvo que el “actual gobierno asumió con la convicción de que las políticas públicas hacia los pueblos indígenas requerían un golpe de timón y que se hacía urgente recomponer las confianzas”. Donoso, el experto para Asuntos Indígenas del gobierno, aseguró que se han dado pasos significativos en cinco ejes de trabajo: fomento cultural, perfeccionamiento de los mecanismos de entrega de tierras y desarrollo productivo, reestructuración de la institucionalidad, instalación de procesos efectivos de participación y adopción de un enfoque integral de desarrollo.

Sin embargo, Milka Castro cree “las actuales autoridades poseen un escaso y sesgado conocimiento del estado de los derechos indígenas en el concierto jurídico internacional y, por qué no decirlo, una actitud y conductas discriminatorias y racistas”.

Comprar, tirar, comprar

9 de enero de 2011

Aquí os dejamos el link del documental.

http://www.rtve.es/alacarta/#983391

Wikileaks y el caso Couso

9 de diciembre de 2010

FUENTE: www.periodismohumano.com

AUTORA: Olga Rodriguez

Con la última publicación de los papeles de Wikileaks se confirma lo que muchos ya imaginaban: que Estados Unidos presiona a los gobiernos y a los poderes judiciales en defensa de sus intereses.

Washington sabe que si el caso Couso prosperara se abriría la caja de los truenos. Si los tres militares acusados fueran juzgados se crearía un precedente que podría sentar jurisprudencia y, de ese modo, otros soldados estadounidenses podrían ser juzgados por casos similares. Así que Estados Unidos tiene claro que estas cosas hay que detenerlas cuanto antes.

Hasta aquí, lo sospechado e imaginado hasta ahora.

El fiscal general del Estado Cándido Conde-Pumpido

LOS FISCALES

Lo que nadie podía pensar es que algunos miembros del ministerio fiscal español estuvieran más que dispuestos a privilegiar a una de las dos partes implicadas en el caso. Así ha sido, sin embargo.

En 2007 el fiscal general Cándido Conde-Pumpido se reunió con el embajador estadounidense para asegurarle que los fiscales “seguirían oponiéndose” a la orden de detención dictada contra los tres militares estadounidenses implicados en la causa. La orden de detención había sido dictada tres días antes por el juez Santiago Pedraz.

Cándido Conde-Pumpido se reunió con el embajador estadounidense, pero no lo hizo ni con la madre de José Couso, ni con la esposa de José Couso, ni con los hermanos de José Couso, ni con el abogado de José Couso para garantizarles la buena marcha de la causa, ni para nada. He aquí la primera diferencia de trato hacia una de las dos partes implicadas.

Medio año después, Conde-Pumpido dijo al embajador estadounidense que él deseaba el archivo del caso.

Los abogados de la familia Couso no descartan que el fiscal hubiera adelantado a Estados Unidos información no hecha pública aún.

De momento lo que es ya evidente es que la Fiscalía tuvo más interés en contentar a Estados Unidos. La soberanía nacional no tiene valor para el señor Conde-Pumpido y sus amigos.

EL GOBIERNO

El 30 de abril de 2007 el embajador estadounidense se vio con la vicepresidenta Fernández de la Vega, quien aseguró “estar muy implicada en el seguimiento del caso [Couso], al que prestan atención los más altos cargos del Gobierno español”, y señaló que “una de las opciones que se estaba sopesando era la de presentar un recurso”.

Ese recurso no tardó en llegar.

El 14 de mayo de 2007 el fiscal jefe de la Audiencia Nacional Javier Zaragoza anunció al consejero político estadounidense que se había opuesto al procesamiento de los tres militares estadounidenses acusados de la muerte de Couso y dictado dos semanas antes por el juez Pedraz.

Sin embargo, la noticia de tal recurso no aparece publicada hasta el 19 de mayo en varios periódicos, que coincidieron en señalar que tal apelación la había presentado el fiscal Alonso el día anterior.

Este juego de fechas deja por tanto abiertas algunas incógnitas que pueden cuestionar la actuación de la Fiscalía, ya que ésta informó antes a Estados Unidos que a la familia Couso de la presentación de dicho recurso.

Por otro lado, es llamativa la cadena de funcionamiento: Estados Unidos habla con Fernández de la Vega, ésta afirma que se está barajando presentar recurso, catorce días después la fiscalía presenta el recurso.

Por cierto, dos semanas después de ese recurso llegaba a España, de visita oficial, la Secretaria de Estado estadounidense Condoleeza Rice.

“NOS HAN UTILIZADO”

En un documento confidencial de 2009 se indica que: “El adjunto al director general de Política de Defensa comunicó la semana anterior a la embajada que su ministerio apoya totalmente la posición oficial norteamericana”.

Es decir, desde el Ministerio de Defensa español se apoya totalmente la posición oficial estadounidense. Y sin embargo, el partido que gobierna siempre ha mostrado en público una postura diferente: ha defendido la investigación de la muerte de José Couso, una defensa que sin embargo abandona en privado ante Washington.

“Nos han utilizado”, me dijo ayer Maribel Permuy, la madre de José Couso, al leer la información.

La familia Couso Permuy no descarta emprender acciones legales contra algunos de los implicados en esta trama ante la que es lícito preguntarse si hay una separación real de los poderes político y judicial.

De momento, estudian con sus abogados toda la información publicada. Y  esperan nuevos datos que puedan llegar. (Añadido esta mañana: esos datos ya han llegado. Indican cómo algunos ministros del gobierno español se han involucrado para que “no prosperen las órdenes de detención” de los militares implicados en el caso Couso. Se menciona a Fernández de la Vega, Moratinos, López Aguilar. Definitivamente, la separación del poder político y judicial, en entredicho. ).

CLINTON

Cuando el Ejército estadounidense ha matado inocentes, ha torturado o hecho desaparecer a personas, Washington se ha justificado diciendo que se trata de errores, daños colaterales o consecuencias lógicas de la guerra contra el terror.

Sin embargo, cuando unos periodistas en el ejercicio de su profesión publican información de interés general, Estados Unidos se ofende y condena, pisoteando con ello la libertad de información, base de las sociedades democráticas.

Resultan paradójicas e incluso indignantes las palabras de la Secretaria de Estado Hillary Clinton : “Esta revelación [la última publicación de Wikileaks] es un ataque a la comunidad internacional”.

 

LAS PREGUNTAS

Si Estados Unidos no hubiera puesto tantos obstáculos para que el caso Couso prosperara, ahora se estaría celebrando un juicio en el que se investigarían las respuestas a estas preguntas:

-¿Por qué en la mañana del 8 de abril de 2003, en el plazo de menos de tres horas, las Fuerzas Armadas estadounidenses atacaron en Bagdad las tres sedes independientes de la prensa internacional – Al Jazeera, Abu Dhabi tv y el hotel Palestine- matando a tres periodistas -entre ellos José Couso- e hiriendo a varios más?

-¿Fueron aquellos tres ataques a la prensa fruto de la casualidad o medida de prevención contra una información libre, no empotrada, en el día en el que las tropas estadounidenses iniciaban la toma de Bagdad?

-¿Fue casualidad que en el Hotel Palestine dispararan contra el balcón quince, en el que grababa un cámara de Reuters, agencia que enviaba de manera casi simultánea las imágenes a su sede central para distribuirlas por todos los medios de comunicación del mundo?

-¿Querían las Fuerzas Armadas evitar ser filmadas en un día en el que no sabían con qué se iban a encontrar ni cómo iban a reaccionar?

Marines atravesando un puente de Bagdad. En el suelo, el cuerpo de un iraquí. Abril 2003. (Kuni Takahashi /AP)

 

-¿Cómo fue posible que el tanque que disparó contra el hotel Palestine no supiera lo que todo el planeta sabía: que aquél era el lugar de residencia de los periodistas europeos y estadounidenses?

-¿Cómo fue posible que desde el puente en que se encontraba no viera el cartel en inglés del Hotel Palestine, cuando éste se veía con unos simples prismáticos, no digamos ya con los potentes visores de un carro de combate?

-¿Cómo fue posible que, a pesar de que el Pentágono tenía las coordenadas del hotel y sabía que ésa era la residencia de los periodistas, esta información no fuera trasladada a los militares del tanque que disparó? ¿Realmente no fue trasladada?

-Los periodistas que estábamos en el hotel Palestine habíamos visto ya tropas estadounidenses desde nuestros balcones 24 horas antes; y el tanque que disparó llevaba apostado en un puente del río Tigris, junto con otros carros de combate, varias horas antes de disparar.

Si nosotros podíamos verlos a simple vista, es obvio que ellos nos veían a nosotros, teniendo en cuenta que lo primero que debe hacer un militar cuando llega a un lugar es inspeccionar el área e identificar las posibles amenazas.

Si 24 horas antes no nos habían considerado una amenaza, ¿por qué decidieron que lo éramos 24 horas después?

-¿No les importó saber que allí solo había civiles, más de doscientos periodistas, protegidos por la ley internacional? ¿No les quedó claro que éramos periodistas al ver nuestras identificaciones con letras enormes –PRESS– en nuestros chalecos antibalas?

-¿Por qué el tanque apunta con su cañón al hotel y espera diez minutos para disparar? ¿Qué pasó en esos diez minutos? ¿No prueba esa espera que no había amenaza alguna que justificara el disparo?

 Hotel Palestine, abril 2003 (AP)

-¿Por qué el Pentágono cambió en varias ocasiones el contenido y enfoque de sus justificaciones del ataque? ¿Por qué en un primer momento defendió su actuación asegurando que había francotiradores en el hall del hotel?

-¿Por qué posteriormente -después de que se les preguntara por qué habían atacado el piso 14, 15, y 16 cuando la presunta amenaza se encontraba en el hall- afirmaron que los hombres armados estaban en la azotea?

-¿Por qué finalmente, tras las protestas de los más de 200 periodistas de todas las nacionalidades que allí estábamos y que aseguramos que del hotel no había salido ni un solo disparo, el Pentágono optó por concluir que no había ningún hombre armado, sino simplemente alguien con unos prismáticos, un “ojeador” lo llamaron, que estaría indicando al enemigo las posiciones de los militares estadounidenses?

-¿Justificaba la existencia de ese ojeador – si es que realmente existió- un ataque y la muerte de dos periodistas? ¿Era realmente una amenaza que otros conocieran las posiciones de los militares estadounidenses, cuando éstos se encontraban sobre el puente Al Jumiriya, visibles desde diversos puntos del centro de la ciudad?

-¿No sería quizá ese ojeador en realidad un periodista, o quizá el concepto ojeador abarca una idea abstracta referida a las miles de personas -periodistas extranjeros y bagdadíes civiles- que podían ver a los militares estadounidenses desde sus casas? ¿Estarían justificados por tanto ataques mortales a todos los edificios de Bagdad porque desde ellos les estaban viendo iraquíes, a los que quizá el Pentágono también decidiera llamar ojeadores?

Los tres militares estadounidenses implicados en el ataque al hotel Palestine

-¿Buscaban las tropas estadounidenses atemorizar a la prensa extranjera como lo hicieron para que ésta dejara de trabajar, de filmar los movimientos militares, y se viera obligada a escapar, a esconderse o a trasladar a sus heridos o muertos, como ocurrió? ¿Sabían que un ataque a la prensa supone, como supuso aquél día, la interrupción del trabajo de los periodistas durante horas?

-¿O fue todo fruto del azar?

Algunas de las respuestas a estas preguntas se pueden obtener a base de lógica. Otras solo podrían contestarse con la celebración de un juicio que obligara a investigar lo ocurrido y a testificar a personas clave del caso Couso. Que avalara la protección a los informadores y de la información.

De momento los papeles de Wikileaks sobre el caso Couso no destapan lo fundamental del mismo. Eso sí, desvelan el manejo de cinismos, hipocresías, dobles raseros y tratos de favor practicados en torno a él. Son la constatación de la pleitesía que se rinde al país más poderoso del mundo.

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